Con el levantamiento del secreto de sumario, salieron a la luz elementos clave de la causa que tiene a Claudio Barrelier como principal acusado. La fiscalía sostiene que el crimen ocurrió en una vivienda de barrio Cofico y que luego intentó ocultarse.
Se cumple un mes del femicidio de Agostina Vega, la joven cordobesa que desapareció el 23 de mayo tras salir de su casa en barrio General Mosconi y cuyo caso conmocionó a la provincia. Con el levantamiento del secreto de sumario, comienzan a conocerse detalles de la investigación que encabeza el fiscal Raúl Garzón y que tiene a Claudio Barrelier como principal acusado.
Según la hipótesis de la fiscalía, Agostina llegó aquella noche en remis hasta la vivienda de Campillo 878, en barrio Cofico, donde residía Barrelier. Para los investigadores, la joven nunca volvió a salir de ese domicilio con vida.
La acusación sostiene que Barrelier habría actuado solo. Está imputado por homicidio triplemente agravado, en un contexto de violencia de género, con agravantes vinculados al abuso sexual y la alevosía. La calificación legal contempla la figura de femicidio y prevé la pena máxima.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la fiscalía, el crimen ocurrió dentro de la vivienda de barrio Cofico. Posteriormente, el acusado habría intentado ocultar lo sucedido, trasladando los restos de la víctima hasta un descampado ubicado en la zona sudeste de la ciudad.
Los dos acusados de encubrimiento
Además de Barrelier, la causa tiene otros dos detenidos: Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, ambos imputados por encubrimiento agravado.
La investigación no les atribuye participación en el homicidio ni en la planificación del hecho. Sin embargo, los investigadores consideran que podrían haber tomado conocimiento de lo ocurrido durante las horas posteriores al crimen y, en lugar de denunciarlo, habrían favorecido al acusado.
En el caso de Andreani, la fiscalía sostiene que facilitó un vehículo Ford Ka negro que habría sido utilizado por Barrelier para trasladarse y deshacerse de los restos de Agostina. Además, uno de los elementos valorados en el expediente es que ese automóvil fue lavado al día siguiente.
Otro de los indicios surge de una conversación que mantuvo Gabriel Vega, padre de la víctima, cuando acudió a buscar respuestas y se encontró con Barrelier en una vivienda de barrio Yofre. Según consta en la causa, Soledad intervino en ese intercambio y habría intentado justificar la conducta de su expareja.
Respecto de Fassetta, los investigadores analizan su vínculo con el acusado y una serie de movimientos ocurridos durante las horas posteriores al crimen. El hombre ocupaba de manera temporal una habitación improvisada dentro del garaje de la vivienda donde se produjo el hecho. Esa noche no regresó al domicilio y posteriormente explicó que había recibido un mensaje de Barrelier pidiéndole que no volviera porque tenía "cosas" que resolver.
La fiscalía también investiga si Fassetta pudo haber tenido acceso a información clave mientras acompañaba a la familia de Agostina durante la búsqueda y las primeras denuncias. No obstante, hasta el momento no se han difundido pruebas directas que acrediten que conocía el crimen.
Sin pruebas sobre hipótesis paralelas
Uno de los puntos que remarcan los investigadores es que no existen elementos que respalden algunas versiones que circularon en redes sociales y ámbitos informales.
Según la causa, no hay indicios que vinculen el femicidio con una supuesta venganza narco, una entrega de la víctima ni con redes de trata de personas relacionadas directamente con el asesinato.
Sin embargo, de manera paralela se abrió una investigación independiente a partir del testimonio de una trabajadora sexual que denunció presuntas irregularidades en el boliche Wachitas, un local frecuentado por Barrelier y Fassetta.
La mujer declaró que en ese lugar se ejercía trabajo sexual, que terceros percibían parte de las ganancias y que podrían haber existido situaciones vinculadas a menores de edad y consumo de drogas.
Garzón consideró que esos hechos no forman parte del expediente principal por el femicidio de Agostina Vega y remitió la información a una fiscalía especializada en delitos contra la integridad sexual, que analiza si corresponde profundizar la investigación o derivarla al fuero federal.
Un caso que sigue conmocionando
A treinta días del crimen, la causa continúa sumando elementos de prueba mientras la fiscalía busca consolidar la acusación principal contra Claudio Barrelier.
La investigación se encuentra en una etapa clave: con la hipótesis central ya delineada y las imputaciones definidas, el desafío de los investigadores será transformar los indicios reunidos en evidencia contundente de cara a un eventual juicio oral.
Mientras tanto, la familia de Agostina sigue reclamando justicia por una muerte que sacudió a Córdoba y que volvió a poner en agenda la violencia de género y la necesidad de respuestas rápidas ante los casos de desaparición de mujeres.
Fuente: Con info de Cadena3