Nacional, Monday 13 de July de 2026

La causa, iniciada en 2006, es considerada uno de los primeros grandes expedientes por corrupción en la obra pública durante los gobiernos kirchneristas.

 

El Tribunal Oral Federal Nº4 condenó al exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y al exsecretario de Obras Públicas, José López, a la pena de cinco años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, al encontrarlos coautores de los delitos de cohecho pasivo en concurso ideal con administración fraudulenta en el marco de la causa Skanska.

Con este nuevo fallo, De Vido acumula su quinta condena por delitos contra la administración pública. El exfuncionario ya había sido condenado a cuatro años de prisión por la causa de los "Trenes Chatarra", otros cuatro años por sobreprecios en la importación de Gas Natural Licuado (GNL), tres años de prisión en suspenso por el caso Odebrecht y cuatro años por la Tragedia de Once, condena confirmada por la Corte Suprema y por la que actualmente cumple arresto domiciliario en su vivienda de Zárate.

El veredicto fue dictado por los jueces Néstor Costabel, Jorge Gorini y María Gabriela López Iñiguez, quienes también resolvieron absolver a 17 imputados. La decisión se produjo luego de que los fiscales del juicio, Abel Córdoba y Joaquín Gaset, desistieran de sostener la acusación al considerar que no existían pruebas suficientes para acreditar la responsabilidad penal de esos acusados. Entre los absueltos figuran Ignacio De Uribelarrea, Rubén Gueler, Claudio Moretto, Pedro Carrozzo y Raúl Orsini, entre otros.

El juicio oral se desarrolló a lo largo de 47 audiencias, iniciadas en abril de 2024, durante las cuales declararon 78 testigos. La fiscalía sostuvo que existió un mecanismo coordinado mediante el cual De Vido, López y otros exfuncionarios direccionaron licitaciones a favor de la empresa sueca Skanska, utilizando concursos privados sin justificación y facilitando una maniobra fraudulenta basada en el pago de sobornos y sobreprecios.

La causa Skanska es considerada uno de los expedientes más emblemáticos en materia de corrupción vinculada a la obra pública. La investigación comenzó en 2006, bajo la instrucción del juez Ariel Lijo y con la intervención del fiscal Carlos Stornelli, para esclarecer presuntas irregularidades en las obras de ampliación de los gasoductos de Transportadora Gas del Norte (TGN) y Transportadora Gas del Sur (TGS).

Además de su relevancia histórica, este expediente dio origen a nuevas investigaciones judiciales. A partir de pruebas obtenidas en la causa Skanska, la Justicia federal inició posteriormente la investigación del caso Odebrecht, centrada en presuntas irregularidades en otros contratos relacionados con la expansión de los mismos gasoductos.