Las autoridades sanitarias informaron que en las últimas 24 horas se registraron 56 nuevos contagios y 36 fallecimientos. La epidemia continúa en fase de transmisión sostenida, mientras Uganda logró recuperar al último paciente infectado.
El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) continúa agravándose. Según el último informe difundido este sábado por las autoridades locales, el número de fallecidos ascendió a 864, mientras que los casos confirmados alcanzan los 2.181 desde el inicio de la epidemia.
El Ministerio de Comunicación y Medios del país africano señaló que la tasa de letalidad de la enfermedad se sitúa en torno al 39,6%, reflejando la gravedad del brote que afecta principalmente a las provincias orientales.
Durante las últimas 24 horas se confirmaron 56 nuevos contagios y 36 muertes. Además, las autoridades sanitarias informaron que 722 pacientes permanecen internados o en aislamiento, mientras que otras 412 personas lograron recuperarse y recibieron el alta médica.
El seguimiento epidemiológico también mostró avances, con un rastreo de contactos que alcanzó el 66,9%, una herramienta clave para intentar contener la propagación del virus.
El epicentro del brote continúa localizado en la provincia de Ituri, aunque también se registran casos en Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y el distrito de Tshopo, según datos difundidos por el sitio internacional DW.
En contraste, la vecina Uganda informó que el último paciente diagnosticado con ébola se recuperó el jueves. En ese país se registraron 20 contagios, de los cuales 15 fueron importados desde la República Democrática del Congo, y se contabilizaron dos fallecimientos.
Las autoridades sanitarias mantienen la alerta, ya que el brote continúa en una fase de "transmisión sostenida", caracterizada por un rápido incremento de casos desde que la epidemia, provocada por la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, fue declarada oficialmente el pasado 15 de mayo.