Lucía Sosa, de 43 años, fue arrestada acusada del delito de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo.
La investigación por la muerte de Isabella Aguirre, la niña de dos años que falleció en la ciudad balnearia de Villa Gesell, dio un giro este lunes con la detención de su madre, Lucía Sosa, de 43 años, acusada del delito de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo.
Según informaron fuentes policiales, la mujer fue trasladada a la sede de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Villa Gesell, donde permanece incomunicada y a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada N.º 6, encabezada por el fiscal Juan Pablo Calderón.
La detención se produjo mientras la Fiscalía avanza con nuevas medidas de prueba. Entre ellas, fue citado a declarar como testigo Lucas, uno de los hijos biológicos de Sosa, quien deberá presentarse este miércoles 29 de julio. La convocatoria también alcanzó a su actual madre y a la abogada que lo representa.
En declaraciones televisivas, Lucas apuntó duramente contra su madre y sostuvo que "no es una persona apta para tener hijos". Además, aseguró que la familia temía que una tragedia similar pudiera volver a ocurrir si no era detenida o internada.
Paralelamente, familiares, vecinos y allegados realizaron una marcha para reclamar justicia por la muerte de Isabella, quien ingresó sin signos vitales al Hospital Municipal de Villa Gesell.
La autopsia determinó que la niña falleció a causa de una broncoaspiración, que derivó en una asfixia obstructiva y posteriormente en un paro cardiorrespiratorio mientras tomaba la mamadera. El informe forense indicó además que no presentaba lesiones ni signos de violencia física.
Los investigadores también confirmaron que Lucía Sosa registra antecedentes judiciales relacionados con la muerte de otras dos hijas, Candela, de cinco meses, y Jazmín, de once meses, ocurridas en 2016. En aquella oportunidad fue sometida a juicio oral, aunque resultó absuelta.