Nacional, Saturday 22 de August de 2026

Estefanía Espínola, de 33 años, fue encontrada sin vida junto a su hija de pocos meses en su departamento de Avellaneda. Ambas presentaban heridas de arma de fuego. La principal hipótesis apunta a un homicidio seguido de suicidio, aunque la investigación continúa y busca determinar qué ocurrió.

Estefanía Espínola, de 33 años, suboficial de la Policía Federal Argentina y madre de una beba de pocos meses, fue encontrada muerta junto a su hija en el departamento donde vivían, ubicado en un complejo de Díaz Vélez y Mariano Acosta, en el partido bonaerense de Avellaneda.

La principal hipótesis que manejan los investigadores es la de un homicidio seguido de suicidio, aunque la causa permanece abierta y se realizan distintas pericias para esclarecer las circunstancias de la tragedia.

Espínola vivía sola con su hija y atravesaba el período de lactancia. Según trascendió, la investigación descartó inicialmente que el hecho estuviera relacionado con su actividad dentro de la Policía Federal o con un episodio delictivo. Tampoco se detectaron problemas económicos ni se encontró una carta de despedida en la vivienda.

Ante este escenario, los investigadores comenzaron a concentrarse especialmente en el entorno familiar de la mujer, en particular en el padre de la menor. De acuerdo con fuentes vinculadas al caso, ambos mantenían una relación conflictiva, con discusiones recurrentes. Además, el hombre habría mantenido una doble vida y puesto en duda la paternidad de la beba, por lo que se encontraba en curso un análisis de ADN para determinar la filiación.

Esa situación es considerada por los investigadores como uno de los elementos que podrían haber influido en el estado emocional de Espínola, aunque por el momento no existe una conclusión definitiva sobre los motivos que desencadenaron la tragedia.

Los peritos que trabajaron en la escena no encontraron signos de violencia en las puertas ni en las ventanas, por lo que la hipótesis de un robo fue rápidamente descartada. Los cuerpos presentaban heridas de arma de fuego en la cabeza y, sobre una de las manos de la mujer, fue hallada una pistola Bersa, arma reglamentaria de la Policía Federal Argentina.

La causa está a cargo de la fiscal María Laura Carballal, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 de Avellaneda, quien dispuso distintas medidas para reconstruir lo ocurrido.

Mientras avanza la investigación, familiares y amigos despidieron a Espínola en las redes sociales. Su hermano expresó el profundo dolor por la pérdida y escribió: “Las voy a llevar siempre presente en mi corazón. No puedo creer, hermana, todavía no caigo, me duele la vida”.

También recordó las últimas diferencias que habían mantenido y manifestó su pesar por no haber podido evitar la tragedia. “Te amo, hermana. Te voy a llevar siempre en mi corazón”, agregó.

Sus amigas también la despidieron con mensajes cargados de tristeza y la recordaron por su apodo, “Pety”. Una compañera de la secundaria destacó su personalidad y la describió como una persona “buena, humilde” y siempre alegre.

La investigación continúa para establecer con precisión la secuencia de los hechos y determinar las circunstancias que llevaron a la muerte de la joven policía y su hija.

Fuente:Infobae