La investigación por abigeato y faena clandestina avanzó sobre una presunta red dedicada al robo, faena y comercialización ilegal de carne. Ya son seis las personas detenidas y la Policía busca localizar otros tres terneros.
Una investigación iniciada a partir del robo de animales en Curuzú Cuatiá avanzó con un importante despliegue policial que incluyó seis allanamientos, cuatro nuevas detenciones y la recuperación de dos terneros, además del secuestro de distintos elementos que serán sometidos a pericias.
La causa había comenzado con las detenciones de Manuel Navarro y Santiago Galarraga. A partir del análisis de los teléfonos celulares secuestrados y de nuevas tareas investigativas, los investigadores lograron establecer otras posibles vinculaciones con la maniobra.
Como resultado de esta segunda etapa fueron detenidos Ricardo Coronel, Jesús Poos, Rodolfo Antillano y una mujer de apellido Duprat. De esta manera, ya son seis las personas detenidas en el marco de la investigación.
Durante los procedimientos también fueron recuperados dos terneros que, de acuerdo con la hipótesis investigativa, habrían sido vendidos sin la documentación correspondiente. Además, se secuestró una motocicleta de 110 cc, lazos, botas, prendas con aparentes manchas de sangre y otros elementos, que serán sometidos a las pericias correspondientes.
La Policía intenta localizar ahora otros tres terneros que habrían sido comercializados y cuyo paradero aún se desconoce.
La investigación también analiza una posible vinculación con faenas clandestinas de ovejas denunciadas anteriormente, mientras que una parte importante de las pesquisas se concentra en hechos registrados en la zona del paraje Aeroclub.
El operativo estuvo a cargo de efectivos de la Policía Rural de Curuzú Cuatiá, con colaboración de las unidades de Sauce y Perugorría y personal de la División de Investigación Criminal. Todo el procedimiento se desarrolló bajo la supervisión del fiscal Rural, Dr. Oscar Cañete.
La causa continúa abierta y no se descartan nuevos allanamientos ni detenciones. La Justicia deberá determinar ahora el grado de responsabilidad de cada uno de los involucrados y establecer si detrás de los hechos investigados existía una organización que vinculaba el robo de animales con la faena clandestina y la posterior comercialización ilegal de carne.