El informe preliminar detectó múltiples heridas cortantes y punzocortantes, algunas producidas cuando la docente rural aún estaba con vida. Los forenses también encontraron lesiones compatibles con maniobras de defensa y realizaron estudios de ADN para identificar a los responsables.
El Ministerio Público Fiscal de Corrientes informó a la familia de Nanci Estela Godoy los resultados preliminares de la autopsia realizada a la docente rural, hallada sin vida en un bañado del paraje El Maizal, en el departamento de Esquina. Durante una videoconferencia, las autoridades judiciales brindaron detalles de las lesiones detectadas y explicaron los estudios que se llevan adelante para avanzar en la investigación.
La reunión fue encabezada por el jefe del Instituto Médico Forense (FMI), José Luis Gálvez, y la fiscal María Andrea González. Según se informó, la autopsia de cadáveres que la víctima sufrió una muerte violenta, con múltiples heridas cortantes y punzocortantes en distintas partes del cuerpo.
Los especialistas identifican lesiones en el rostro, el cuello, el abdomen y las extremidades. Algunas de ellas presentaban características compatibles con heridas producidas cuando la mujer todavía estaba con vida.
Graves lesiones y signos de defensa.
El examen forense también reveló mutilaciones en las zonas del abdomen, la pelvis y los glúteos, además de la ausencia de la mano izquierda. Los profesionales aclararon que el estado de los restos también se vio afectado por la acción de animales silvestres en el lugar donde fue encontrado el cuerpo.
Por la cantidad y las características de las lesiones, los investigadores consideran que pudieron haber utilizado distintas armas. Asimismo, se detecten marcas en los brazos compatibles con maniobras de defensa, lo que indicaría que la docente habría intentado resistir la agresión.
Estudios genéticos y nuevas pericias.
En relación con la posibilidad de que la víctima haya sufrido un ataque sexual, Gálvez explicó que el estado de los restos y las lesiones dificultan establecerlo mediante una evaluación visual. Por ese motivo, los especialistas realizan estudios complementarios para buscar material genético que pueda aportar pruebas e identificar a los responsables.
En paralelo, la Justicia correntina solicitó la colaboración de un especialista forense de Córdoba para analizar los insectos encontrados en el lugar y contribuir a establecer el intervalo post mortem, es decir, el tiempo transcurrido desde la muerte.
La Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), por su parte, colabora con los estudios genéticos pendientes.
Al finalizar la comunicación con los familiares y sus abogados, el jefe del Instituto Médico Forense pidió que se evite dar crédito a versiones y rumores que circulan fuera del expediente judicial. Además, remarcó la importancia de la información oficial en el marco de una investigación que continúa en busca de esclarecer el crimen.
Fuente: Diario Epoca